La evolución de los medios de intervención policial está abriendo nuevas posibilidades para afrontar situaciones de riesgo mediante herramientas que permitan ampliar las alternativas de respuesta, mantener distancias de seguridad y reducir las consecuencias potencialmente lesivas del uso de la fuerza. En este escenario, las tecnologías de menor letalidad adquieren un creciente protagonismo y plantean nuevos desafíos operativos, normativos y formativos para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Entre estas soluciones se encuentran las lanzadoras neumáticas BYRNA, distribuidas en España por EL CALDÉN TACTICAL, que emplean proyectiles frangibles con agentes irritantes. Una de sus principales características es la posibilidad de liberar una nube de micropartículas mediante un impacto indirecto sobre una superficie próxima, sin necesidad de impactar directamente sobre una persona. Desde EL CALDÉN TACTICAL recomiendan priorizar esta modalidad cuando resulte viable, segura y legalmente justificada, con el objetivo de favorecer una intervención gradual y proporcionada. Su incorporación al equipamiento policial abre el debate sobre las posibilidades de estas tecnologías, sus diferencias respecto a otros dispositivos de control y las condiciones necesarias para un uso responsable.
Con motivo de la mesa redonda «Sistemas no letales para seguridad pública», que se celebrará el próximo 28 de octubre en HIKVISION VILLAGE, con la participación de profesionales de las policías locales de Coslada, Fuenlabrada y Cartagena, Canal de Noticias USECIM entrevista a Carlos Aparicio Martínez, Business Development Manager del sector táctico de EL CALDÉN, para analizar las características de estos sistemas, sus aplicaciones operativas y el papel que pueden desempeñar en la evolución de los medios policiales de menor letalidad.
USECIM: La evolución de los medios de intervención policial está ampliando las alternativas disponibles para los agentes. ¿Qué necesidades operativas están impulsando el desarrollo de nuevas tecnologías de menor letalidad?
CARLOS APARICIO: La intervención policial exige disponer de diferentes herramientas que permitan adaptar la respuesta a las características y al nivel de riesgo de cada situación. Entre las necesidades que impulsan el desarrollo de estos sistemas se encuentran la posibilidad de mantener una distancia de seguridad, disponer de alternativas al contacto físico directo y ampliar las opciones de actuación antes de recurrir a medios potencialmente más lesivos.
Las tecnologías de menor letalidad responden a esa necesidad de diversificar los recursos disponibles. No se trata de sustituir indiscriminadamente unos dispositivos por otros, sino de proporcionar a los profesionales herramientas complementarias cuya utilización pueda ajustarse a las circunstancias concretas de cada intervención.
USECIM: Dentro de estas nuevas soluciones se encuentran las lanzadoras neumáticas BYRNA. ¿En qué consiste esta tecnología y cuáles son sus principales características?
CARLOS APARICIO: BYRNA es una tecnología basada en lanzadoras neumáticas que utilizan sistemas de propulsión mediante CO₂ o aire comprimido, según el modelo, para proyectar munición de calibre .68.
La gama incluye dispositivos de diferentes dimensiones, capacidades y prestaciones, desde modelos compactos como BYRNA SD y LE hasta otras configuraciones como TCR, Mission-4 y MLR.
En las intervenciones policiales, los proyectiles con agentes irritantes ofrecen una alternativa complementaria cuyo empleo debe ajustarse al marco legal, a las circunstancias de cada actuación y al protocolo de la unidad.
USECIM: Una de las diferencias respecto a los dispositivos electrónicos de control es el mecanismo de actuación. ¿Qué características presentan los proyectiles BYRNA con agentes irritantes?
CARLOS APARICIO: Los dispositivos electrónicos de control y las lanzadoras neumáticas responden a mecanismos distintos. Mientras los primeros emplean impulsos eléctricos, los proyectiles BYRNA con agentes irritantes contienen sustancias que se liberan cuando se rompe su cubierta frangible.
La aplicación de estos medios requiere una valoración profesional de las circunstancias, las personas presentes y los posibles efectos de la exposición al agente. No existe una solución universal para todas las intervenciones.
Su cubierta microfragmentable está concebida para liberar el contenido al romperse, de acuerdo con las especificaciones técnicas del fabricante.
“No existe una solución universal para todas las intervenciones”
USECIM: La posibilidad de actuar manteniendo cierta distancia respecto a una persona potencialmente peligrosa constituye un factor operativo relevante. ¿Qué prestaciones ofrecen los diferentes modelos BYRNA en este ámbito?
CARLOS APARICIO: La gama BYRNA comprende distintos modelos con alcances efectivos declarados por el fabricante que varían según sus características.
Por ejemplo, la documentación técnica establece un alcance efectivo de aproximadamente 18 metros para el modelo SD, 24 metros para el LE y alrededor de 30 metros para determinadas configuraciones de la gama Mission.
Estas diferencias permiten valorar qué dispositivos pueden ajustarse mejor a las necesidades de cada unidad. En cualquier caso, la distancia de utilización es solo uno de los factores que deben considerarse, junto con las características del entorno, la seguridad de terceros y las condiciones operativas de cada intervención.

USECIM: La incorporación de un nuevo medio de intervención no depende únicamente de sus prestaciones técnicas. ¿Qué aspectos del marco normativo español deben analizar las jefaturas policiales antes de valorar la adquisición de estos dispositivos?
CARLOS APARICIO: La incorporación de estos dispositivos exige conocer su clasificación jurídica y las condiciones establecidas para su adquisición, tenencia y utilización por parte de los funcionarios policiales.
En el caso de BYRNA, el Reglamento de Armas sitúa estas lanzadoras neumáticas en el ámbito del artículo 5.1.i, relativo a los dispositivos capaces de proyectar determinadas sustancias. Este precepto contempla un régimen específico para su utilización por funcionarios especialmente habilitados, de acuerdo con las disposiciones reglamentarias correspondientes.
Asimismo, el artículo 5.4 establece condiciones particulares para la comercialización de los dispositivos incluidos en el apartado primero, contemplando su suministro a las entidades u organismos de los que dependan los funcionarios habilitados a través de los operadores autorizados.
La habilitación de los usuarios, la clasificación jurídica de los dispositivos y sus proyectiles, las resoluciones administrativas aplicables y unos protocolos de utilización precisos son elementos esenciales para su incorporación a las unidades policiales.
USECIM: ¿Qué importancia tienen la formación específica, los protocolos de actuación y el entrenamiento periódico para integrar adecuadamente estos sistemas en las unidades policiales?
CARLOS APARICIO: La formación constituye un elemento fundamental en la incorporación de cualquier nuevo medio de intervención. Conocer las características técnicas de un dispositivo es necesario, pero no suficiente para garantizar su utilización adecuada.
La capacitación debe abordar las características de los proyectiles con agentes irritantes, sus efectos, los límites de utilización, la prevención de exposiciones no deseadas y la seguridad de los agentes y de terceros.
También resulta imprescindible establecer protocolos que determinen las condiciones de utilización, los procedimientos de actuación y las medidas de seguridad correspondientes. El entrenamiento periódico permite mantener las competencias adquiridas y favorecer una respuesta coherente con los principios de necesidad y proporcionalidad.
USECIM: Los dispositivos de menor letalidad no están exentos de riesgos. ¿Qué precauciones deben contemplarse para reducir la posibilidad de provocar lesiones graves o consecuencias no deseadas?
CARLOS APARICIO: El concepto de menos letalidad no implica ausencia de riesgo. La exposición a los agentes irritantes puede generar efectos adversos, por lo que cada intervención exige evaluar las circunstancias concretas y las posibles consecuencias.
Por ello, en la evaluación de riesgos deben ponderarse siempre aspectos como la presencia de terceros no involucrados, las condiciones ambientales (como el viento o el confinamiento del espacio), la presencia de personas vulnerables y las advertencias del fabricante.
En este sentido, la formación contemplada en el protocolo establece la necesidad de activar la asistencia sanitaria cuando corresponda e informar expresamente a los servicios sanitarios de cualquier exposición a agentes químicos, para facilitar una atención adecuada.
“El concepto de menos letalidad no implica ausencia de riesgo”
USECIM: El próximo 28 de octubre moderará en HIKVISION VILLAGE una mesa redonda con representantes de las policías locales de Coslada, Fuenlabrada y Cartagena. ¿Qué cuestiones consideran prioritario abordar a partir de sus experiencias con estos sistemas?
CARLOS APARICIO: El principal objetivo de la mesa redonda es compartir experiencias, conocimientos y perspectivas profesionales sobre el papel de las tecnologías de menor letalidad en el ámbito de la seguridad pública, analizando su posible incorporación como herramientas complementarias dentro de los medios de intervención policial.
Para ello, contaremos con la participación de Fernando Recio, oficial de la Policía Local de Coslada; Sergio Urdiales, subinspector de la Policía Local de Fuenlabrada; y Fran Carmona, subinspector de la Policía Local de Cartagena, quienes aportarán su visión y experiencia profesional desde una perspectiva operativa.
Durante el encuentro abordaremos las necesidades que pueden llevar a una unidad policial a valorar este tipo de tecnologías, las situaciones operativas en las que podrían resultar de utilidad, los criterios técnicos y jurídicos que deben considerarse para su implantación y la importancia de la formación y capacitación de los agentes para garantizar un uso adecuado, seguro y proporcional.
Asimismo, analizaremos los principales retos que plantea la introducción de nuevas herramientas de intervención policial y conoceremos qué aspectos consideran fundamentales estos profesionales a la hora de evaluar su posible incorporación, ofreciendo una visión práctica que pueda servir de referencia a otras jefaturas y responsables de seguridad pública.
USECIM: Mirando hacia los próximos años, ¿cómo cree que evolucionarán los medios policiales de menor letalidad y qué papel podrían desempeñar tecnologías como BYRNA dentro del equipamiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad?
CARLOS APARICIO: La evolución de los medios policiales de menor letalidad estará vinculada tanto al desarrollo tecnológico como a las necesidades operativas de los profesionales y a las exigencias normativas que regulan su utilización.
El objetivo debe ser disponer de una gama suficientemente amplia de recursos que permita seleccionar la respuesta más adecuada a cada situación, sin depender de una única tecnología.
En ese contexto, BYRNA puede constituir una herramienta complementaria dentro de una respuesta policial gradual, destacando especialmente la posibilidad de realizar impactos indirectos mediante la dispersión de agentes químicos en forma de micropartículas, lo que permite generar un efecto disuasorio y de control sin necesidad de impactar directamente sobre la persona. Esta capacidad favorece una intervención menos invasiva, orientada a la desescalada del conflicto y a la minimización de posibles lesiones. Su incorporación deberá responder, en todo caso, a criterios técnicos, operativos, jurídicos y formativos, sin sustituir la valoración profesional de cada situación.













