La gestión de la seguridad pública en ciudades medianas exige actualmente combinar proximidad, capacidad operativa, coordinación institucional y planificación estratégica para responder a realidades urbanas cada vez más complejas.
En Mataró, la evolución de la seguridad municipal pasa por integrar capacidades, reforzar la coordinación entre instituciones y servicios públicos, consolidar enfoques preventivos y mantener una relación cercana con la ciudadanía dentro de un entorno urbano en constante transformación.
La reciente aprobación del Pacte per la Seguretat Urbana, el desarrollo del futuro Pla Local de Seguretat y el incremento de las actuaciones coordinadas entre la Policia Local de Mataró y los Mossos d’Esquadra reflejan una apuesta por fortalecer la respuesta conjunta ante los retos actuales de convivencia y seguridad pública.
Conversamos con Xavier Santajuliana Polo, Intendente y jefe del Servicio de Policía Local del Ayuntamiento de Mataró, sobre integración de recursos, planificación estratégica, prevención, percepción de seguridad y evolución del actual modelo policial en el ámbito local.
USECIM: Mataró ha impulsado recientemente un Pacte per la Seguretat Urbana. ¿Qué necesidad detectaba la ciudad para considerar importante este acuerdo y qué objetivos estratégicos persigue?
XAVIER SANTAJULIANA: La ciudad necesitaba un marco de consenso político y social que orientara la estrategia de seguridad como un fenómeno comunitario y transversal, integrando diferentes sensibilidades. Los objetivos estratégicos son conocer y evaluar continuamente el estado de la seguridad, mejorar la capacidad operativa y la efectividad de los servicios, reducir los índices de delincuencia y las conductas incívicas que generan mayor alarma, e incrementar la percepción de seguridad en todos los barrios.


USECIM: ¿Qué papel debe jugar actualmente una Policía Local dentro de una ciudad mediana como Mataró, más allá de las funciones tradicionalmente asociadas al ámbito policial?
XAVIER SANTAJULIANA: Debe ejercer una función social para garantizar la convivencia y proteger a la ciudadanía, especialmente a los colectivos más vulnerables. No se trata solo de aplicar la ley, sino de ser una policía cercana, legitimada socialmente, que trabaje desde la escucha y la comprensión, actuando como un servicio que acompañe a la ciudadanía y conozca la realidad de cada barrio.
USECIM: El actual Pla Local de Seguretat sigue vigente mientras se trabaja en una nueva actualización. ¿Qué aprendizajes principales les ha dejado el plan anterior y qué líneas considera prioritarias para el próximo ciclo?
XAVIER SANTAJULIANA: El principal aprendizaje es la necesidad de poner el énfasis en la prevención y actuar sobre las causas sociales y materiales que originan la inseguridad. Para el ciclo 2026-2030, las prioridades incluyen ampliar la plantilla hasta los 200 efectivos, extender la red de videoprotección de la ciudad, consolidar el despliegue territorial y crear un servicio estable de agentes de civismo y convivencia.
USECIM: En los últimos años se habla cada vez más de seguridad urbana como un concepto transversal. ¿Hasta qué punto la convivencia, el urbanismo, los servicios sociales o la gestión comunitaria forman hoy parte de la seguridad pública municipal?
XAVIER SANTAJULIANA: Forman parte indisociable, ya que la seguridad no depende solo de la policía, sino también de otros servicios municipales y supramunicipales, y tampoco depende únicamente de factores delincuenciales, sino también de factores económicos, sociales y territoriales. El nuevo enfoque municipal prioriza la prevención, la participación comunitaria y la justicia social, trabajando de forma coordinada con otros servicios públicos para dar una respuesta integral a las necesidades ciudadanas.


USECIM: La coordinación entre Policia Local y Mossos d’Esquadra ha alcanzado cifras récord de actividad conjunta. ¿Qué elementos considera clave para que esa coordinación sea realmente eficaz en el día a día?
XAVIER SANTAJULIANA: La clave es la suma de competencias y el aprovechamiento de las capacidades y la experiencia de cada cuerpo. Un elemento fundamental en Mataró son las patrullas motorizadas conjuntas entre Mossos d’Esquadra y Policía Local, que patrullan a diario enfocadas en la multirreincidencia —lo que ha permitido aumentar un 65 % las detenciones desde 2021—, combinadas con dispositivos conjuntos regulares en los que participan también la Policía Nacional y la Guardia Civil.
USECIM: ¿Qué tipo de incidentes o problemáticas requieren actualmente una respuesta más coordinada entre cuerpos policiales y otros servicios municipales?
XAVIER SANTAJULIANA: Siempre problemáticas complejas que necesitan respuestas complejas —porque no hay problemáticas de seguridad que se resuelvan con respuestas simples—, como las ocupaciones que alteran la convivencia, los desalojos de asentamientos ilegales tanto en el espacio público como en locales o los operativos contra la multirreincidencia. Estos casos requieren la intervención no solo policial, sino también de Bienestar Social, Protección Civil y otros servicios municipales, como Licencias o Urbanismo.
“No hay problemáticas de seguridad que se resuelvan con respuestas simples.”
USECIM: ¿Cómo ha evolucionado la realidad operativa de una Policía Local en comparación con la que existía hace diez o quince años?
XAVIER SANTAJULIANA: Está evolucionando hacia una gestión inteligente y mucho más tecnificada. Hemos pasado de trabajar con herramientas dispersas a implementar paulatinamente sistemas que unifiquen en una sola plataforma las imágenes de cámaras fijas, los dispositivos personales de los agentes, los drones y los sistemas de comunicación en tiempo real. Esto permite una toma de decisiones mucho más rápida, precisa y documentada.


USECIM: La proximidad sigue siendo uno de los elementos más asociados a las Policías Locales. ¿Cómo se mantiene ese vínculo con la ciudadanía en entornos urbanos cada vez más complejos y cambiantes?
XAVIER SANTAJULIANA: El vínculo se construye con transparencia, coherencia y una actitud de servicio constante. Implica estar presentes en el territorio para generar confianza, algo vital para que el servicio policial sea útil y ayude a mejorar la convivencia en los barrios.
USECIM: ¿Existe actualmente una mayor preocupación por la percepción de inseguridad que por los propios datos objetivos de criminalidad? ¿Cómo se gestiona ese equilibrio desde una jefatura policial?
XAVIER SANTAJULIANA: Sí, claramente. Nos encontramos en un contexto de polarización y desconfianza social hacia las instituciones, a menudo amplificada por la desinformación en redes sociales. Gestionamos este equilibrio actuando con firmeza contra los delitos que generan más alarma, a la vez que reforzamos la comunicación pública y la presencia policial para mejorar la sensación subjetiva de seguridad.
USECIM: En ciudades como Mataró, ¿qué importancia tiene hoy la anticipación y el análisis preventivo frente al modelo puramente reactivo?
XAVIER SANTAJULIANA: Es una prioridad estratégica. Mataró es pionera en un modelo basado en la prevención, utilizando tecnología como drones y torres de videoprotección móvil en grandes eventos (como la Feria o Les Santes), integrados en una única plataforma para detectar riesgos antes de que se conviertan en incidentes graves.
“La prevención ya no depende solo de la presencia policial; también exige integrar tecnología, información y capacidad de anticipación.”
USECIM: Desde su experiencia, ¿considera que las Policías Locales han evolucionado operativamente más rápido que el propio marco normativo que regula el modelo policial español?
XAVIER SANTAJULIANA: Sin duda, existe una brecha evidente entre la realidad y el marco legal. Mientras que el ordenamiento jurídico general ha mostrado una gran rigidez desde finales del siglo pasado, los cuerpos policiales hemos evolucionado a una velocidad muy superior, especialmente en lo que respecta a la incorporación de medios tecnológicos. La sociedad también ha cambiado profundamente, volviéndose más compleja, marcada por nuevas formas de relación social y una creciente polarización ideológica.
Es un riesgo real que un sector que no actualiza su marco legal acabe resultando ineficiente, ya que la tecnología por sí sola no soluciona los problemas si no se acompaña de garantías jurídicas actualizadas que permitan actuar con la celeridad y la eficacia que la ciudadanía demanda actualmente.

USECIM: ¿Cree que el actual modelo competencial y de coordinación refleja adecuadamente la realidad que viven hoy las Policías Locales en las ciudades?
XAVIER SANTAJULIANA: Modestamente, el modelo de Mataró es un referente de éxito, pero existe una seria dificultad para gestionar la seguridad actualmente a partir de recursos, herramientas y datos fragmentados. La apuesta actual por la integración tecnológica y la coordinación interdisciplinar busca precisamente que el modelo policial responda de forma unificada a una realidad ciudadana que no entiende de fronteras competenciales. Pero normativamente, por desgracia, todavía queda mucho camino por recorrer.
USECIM: ¿Qué aspectos considera prioritario revisar o adaptar dentro del actual modelo policial para responder mejor a los retos de seguridad urbana del futuro?
XAVIER SANTAJULIANA: Es fundamental abordar de manera prioritaria la fragmentación de recursos que está penalizando la eficacia de la seguridad pública. Estamos operando bajo un sistema desintegrado donde la demanda de seguridad se gestiona a través de recursos policiales dispersos y cuya coordinación ya ha llegado a sus límites si no se gestionan a partir de un cambio de paradigma.
Debemos partir de una premisa clara: la realidad de la seguridad de “primer nivel” es una sola y no entiende de límites competenciales ni de fragmentación administrativa. La ciudadanía percibe un único problema de convivencia o delincuencia y, por lo tanto, la respuesta institucional debe ser también única.
“La realidad de la seguridad de primer nivel es una sola y no entiende de límites competenciales.”
USECIM: La gestión de la seguridad pública exige cada vez más capacidad de coordinación institucional. ¿Qué valor tiene mantener espacios estables de trabajo conjunto entre administraciones y cuerpos policiales?
XAVIER SANTAJULIANA: La coordinación institucional es una condición necesaria, pero no suficiente, además de resultar imprescindible por respeto a la ciudadanía, que merece la respuesta más eficiente posible. No obstante, en el escenario actual ya no basta con la mera colaboración; se hace necesario un marco único de abordaje para la respuesta a las necesidades de seguridad y convivencia que integre todas las capacidades de los diferentes cuerpos policiales y administraciones públicas. Solo superando la fragmentación de recursos mediante una estrategia común y transversal podremos garantizar una gestión eficaz ante la complejidad de la realidad urbana actual.

Xavier Santajuliana Polo, Intendente y jefe de la Policía Local de Mataró.
USECIM: ¿Qué retos operativos y sociales cree que marcarán la evolución de la seguridad local en los próximos años?
XAVIER SANTAJULIANA: La seguridad local debe entenderse como una seguridad de «primer nivel», aquella que por su naturaleza requiere respuestas profundamente arraigadas en el territorio y cercanas a la realidad cotidiana de los vecinos. Si bien existen desafíos globales, el foco de las policías locales debe centrarse en lo que sucede en nuestros barrios.
Desde un punto de vista operativo, los retos más inmediatos son la lucha decidida contra la multirreincidencia y la gestión de la convivencia en un entorno de creciente polarización social. A nivel interno, el modelo policial del futuro pasa por reconocer la dimensión humana del policía. Es un reto prioritario preparar a los y las profesionales para soportar las fuertes cargas emocionales de la profesión y dotarlos de mayores capacidades y competencias personales para desenvolverse en una sociedad compleja.
Finalmente, en la esfera social, debemos afrontar los desafíos derivados de la desigualdad social, que a menudo es fuente de desequilibrios que terminan trasladándose a la seguridad y la convivencia. El enfoque debe ser preventivo, actuando sobre las causas materiales y sociales de estos problemas. También, en el terreno de la desinformación, es vital combatir con comunicación y transparencia los relatos que, a menudo amplificados por las redes sociales, alteran de forma subjetiva la percepción de seguridad de la ciudadanía, generando un miedo que no siempre se corresponde con la realidad.













